El Papel del Sistema Educativo en la Conformación del Espírituo Emprendedor | El papel del Sistema Educativo en la conformación del espíritu Emprendedor. |
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En el campo de la Economía se ha avanzado bastante en los últimos años acerca de la delimitación conceptual de la función económica del empresario; sin embargo, la participación de factores de naturaleza “no económica” en la configuración del agente empresarial y en el propio acto de la creación de empresas ha hecho que la ciencia económica se haya visto por si sola insuficiente para ofrecer una completa explicación de cómo emerge la figura del empresario. En definitiva que un hecho de carga eminentemente económica se explica por variables de carácter económico, pero también, y de modo muy especial por variables de carácter cultural, socio-educativo, familiar, etc. Si tomamos en consideración el papel que a lo largo de la historia se ha asociado al empresario, podemos delimitar la función empresarial en las tres esferas funcionales siguientes: Esfera financiera, esfera gerencial, esfera impulsora. Desde la perspectiva que a aquí nos interesa, la esencia del empresario como emprendedor se encuentra en la esfera impulsora, pues las funciones que la integran se pueden sintetizar, a su vez, en otras dos, que son las que promueven el nacimiento de la empresa y su evolución en el tiempo: “la promotora”, que se identifica con la puesta en marcha de nuevos proyectos, y, por tanto, es asimilable a la emergencia empresarial: y la “dinamizadora” que es la orientada a garantizar la supervivencia futura de la empresa y su crecimiento. A partir de las aportaciones que sobre el fenómeno empresarial han realizado economistas, sociólogos y psicólogos, y en aras de una mayor claridad expositiva, se van a agrupar los factores explicativos de la emergencia empresarial en cinco bloques o áreas de influencia: I. CARACTERÍSTICAS PERSONALES
III. La formación y experiencia laboral, donde encontramos tres modelos:
IV. La acción institucional, con la que nos referimos a un conjunto de medidas que pueden ser tomadas por los gobiernos, ya sean centrales, autonómicos o locales, las agencias de desarrollo y otras organizaciones con el fin de favorecer cuantitativa y cualitativamente la emergencia empresarial. Vemos por tanto, que los programas de fomento emprendedor deben enfocarse desde una perspectiva multifactorial, la propia que explica las principales variables generadoras de talante y talento emprendedor. Hay acciones que se centran en la formación profesional y la experiencia laboral, otras que se enmarcan en las políticas de fomento que se desarrollan desde las competencias de las instituciones públicas y, finalmente, otras, altamente significativas, que podemos situar en los planos paralelos que son la educación y la enseñanza. Centrándonos en la participación de la enseñanza en la conformación del espíritu emprendedor, decir, en primer lugar, que fomentar el espíritu emprendedor desde la escuela exige formar a los alumnos en la responsabilidad, el compromiso, es esfuerzo, la dedicación, la perseverancia y el espíritu de trabajo. Y aún más, introducir el espíritu emprendedor en nuestro sistema educativo supone promover todas aquellas capacidades o aptitudes que harán de los alumnos personas emprendedoras. En esta perspectiva, y siguiendo el trabajo elaborado por la Dirección General de Política de la PYME se identifican nueve valores indispensables del espíritu emprendedor, agrupados en valores personales y valores sociales: PERSONALES
Creatividad
SOCIALES
Liderazgo
Espíritu de Equipo
Solidaridad
Decir, finalmente, que los distintos contenidos y recursos didácticos que tienen como objetivo el desarrollo del espíritu emprendedor, debe incluir no sólo contenidos conceptuales, sino fundamentalmente unos contenidos de carácter práctico que posibiliten y propicien en el alumnado la vivencia de los valores y actitudes necesarios. Y es esta la filosofía que esta detrás de los diferentes materiales que la Federación Canaria de Desarrollo Rural ofrece al sistema educativo canario para lograr que el alumnado de primaria y secundaria tengan experiencias asociadas al hecho de emprender antes de finalizar su enseñanza obligatoria. |
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